El tomillo tiene un sabor y aroma refinados. Esta especia realza el sabor de platos de carne y pescado. Aportando una ligera amargura, el tomillo hace más sabrosos los platos fritos de carnes grasas (cerdo, cordero) y aves (pato, pavo, ganso). Con esta especia se mejoran los platos de casquería y de caza. Se añade a preparaciones con huevos y a distintos quesos. También es muy adecuado para patés y terrinas de carne, como paté de cerdo o de hígado de cerdo. Influyen de forma excelente en el sabor y aroma de los platos de verduras, especialmente de patata y repollo. El tomillo es un condimento ideal para sopas de legumbres: guisantes, alubias y lentejas.