Manteca de cerdo KAROL compacta, blanca, con una fina capa uniforme y una aromática mezcla de pimienta molida. Presenta un sabor intenso, un aroma cárnico característico y una salinidad moderada y agradable. Su textura es firme, pero se corta fácilmente en finas lonchas. Ideal para bocadillos, aperitivos, para servir con pan, cebolla, encurtidos o como ingrediente en platos tradicionales.