Huevas de keta — un delicatessen del Pacífico Norte
Las huevas de keta que llegan a nuestra producción proceden en su mayoría de las aguas limpias de Alaska y se distinguen por su calidad excepcional y propiedades únicas. Este tipo de huevas está entre las variedades más selectas de huevas de salmón y presenta perlas grandes y brillantes de aproximadamente 5–7 mm de diámetro. El tamaño de las perlas es notablemente mayor en comparación con otras huevas de salmón, lo que aporta a la keta una textura especial y un sabor inconfundible. Su color varía del naranja intenso al rojo claro, convirtiéndolas en un adorno visual para cualquier mesa. El sabor de las huevas de keta ligeramente saladas es intenso y mantecoso, con un sutil matiz marino. A diferencia de otras huevas de salmón, las huevas de keta destacan por una membrana delicada pero a la vez firme que se funde agradablemente en la boca.
Ocasiones y formas de servir
Las huevas de keta son un verdadero placer visual y una elección ideal para ocasiones especiales como bodas, cumpleaños o fiestas de Año Nuevo. Se pueden servir sobre blinis con una cucharadita de crème fraîche. También combinan muy bien con pan blanco tostado o como guarnición para huevos poché y platos de pescado. Además, las huevas de keta se consideran la mejor opción entre las huevas de salmón cuando se busca un regalo elegante y refinado.