El alto contenido de vitaminas C y E en los tomates, así como la presencia de carotenoides, los convierte en una importante fuente de antioxidantes, sustancias que protegen nuestro organismo. Está demostrado que el licopeno que contienen regula eficazmente el metabolismo del colesterol, lo que implica una función preventiva frente a las enfermedades cardiovasculares.
La mermelada de tomate es muy saludable y su consumo se ha vuelto más común; ahora forma parte habitual de cualquier desayuno.