El ajo es un alimento valioso y una planta medicinal indispensable. Se utiliza ampliamente para encurtir setas, pepinos y tomates; se añade a marinadas; se emplea en la elaboración de embutidos y conservas. En todos los casos, el ajo no solo mejora las cualidades gustativas del producto, sino que también actúa como agente desinfectante, prolongando su vida útil. El ajo deshidratado se usa en lugar del fresco al freír y cocer carnes y aves, y al preparar sopas, platos en gelatina (aspic), embutidos caseros y encurtidos de setas y verduras.