Vino blanco seco de color amarillo pajizo claro, con un aroma expresivo a cítricos, frutas blancas y sutiles notas florales. Su acidez refrescante y la suave estructura frutal perfilan un sabor limpio y armónico, con un delicado matiz mineral en el posgusto.
Elaborado combinando las tradiciones de la viticultura georgiana con tecnologías modernas de control de calidad, lo que garantiza la claridad aromática y la estabilidad del perfil de sabor. Apto para servir con pescado, mariscos, ensaladas ligeras y quesos suaves.
Variedades de uva: variedades blancas europeas.
Temperatura de servicio: +10…+12 °C.
País de origen: Georgia